Entre Madres y Doctoras: Que el bebé se duerma en su cuna
Publicado el 01/11/2024 a las 09:03
- Entre Madres y Doctoras te cuenta la historia del bebé que dormía por su cuenta en su cuna.
- Edith Sánchez cuenta el error que cometió mientras entrenaba a su hijo William para dormir por su cuenta.
- Cabe destacar que todos tienen diferentes estilos de crianza y no hay nada erróneo con eso.
La maternidad es un mundo complejo que tiene muchas puertas que llevan a diferentes lugares, pero no significa que esto sea malo.
Cada pareja tiene un estilo de crianza y no hay nada de malo en ello. Lo que funciona para unos quizá para otros no, pero todos estamos de acuerdo que queremos lo mejor para nuestros hijos.
Una de las etapas que todos los padres pasan es la de dormir al bebé solo en la cuna durante la noche. Que el bebé se duerma solo en su cuna puede ser un reto, pero no es algo imposible.
Pero uno debe ser firme y escuchar, claro, las recomendaciones de los médicos. Si ya conseguiste que el bebé duerma por su cuenta en su cuna, ten precaución de romper hábitos. Aquí por qué decimos esto.
El bebé duerme solo en su cuna

Hoy toca conocer la historia que vivió Edith esta semana, porque en la maternidad, las experiencias a veces nos enseñan valiosas lecciones.
Esta semana, la casa de Edith se transformó en un verdadero refugio de zombis, donde el sueño era un tesoro perdido.
Nadie parecía capaz de conciliar el descanso, y el error que desencadenó esta situación recae en Edith misma.
La pediatra decidió abrazar a su pequeño William durante dos noches consecutivas para ayudarlo a dormir. No fue una decisión impulsiva, sino una respuesta a las señales de su hijo, quien anhelaba ese contacto materno.
William llora

La primera noche fue un éxito total. William se sumergió en un sueño profundo en los brazos de su madre, y esa conexión especial llenó de alegría el corazón de Edith.
Sin embargo, la tercera noche trajo consigo un giro inesperado. Cuando Edith intentó colocar a William despierto en su cuna, como se recomienda generalmente, las cosas tomaron un rumbo diferente.
El niño se resistía a dejar de llorar y se encontraba de pie en su cuna, gritando desesperadamente.
Después de cinco días de entrenamiento y paciencia, la rutina de sueño de William se había desmoronado. Volvió a depender de quedarse dormido en los brazos de su madre, una situación que no era sostenible a largo plazo.
Hábitos

Edith desea compartir una valiosa lección que aprendió de esta experiencia: una vez que hayamos establecido una rutina de sueño para nuestros hijos, es importante mantenerla.
Si desean brindar ese abrazo reconfortante antes de dormir, está bien, pero asegúrense de que la rutina en la cuna permanezca intacta.
Los niños son astutos y, a veces, disfrutan poniendo a prueba a sus padres.
Entre Madres y Doctoras espera que este relato haya sido de tu agrado y que te ayude a tener una perspectiva de una situación que pudiera ocurrir. ¡Lo estás haciendo bien!
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